Visitar Isla de Lobos

Un hallazgo para observadores de pájaros e interesados en la flora.

Cruza la Bocaina y camina por un espacio abierto: un volcán cercado por el mar de todos.

El islote, que se puede ver desde casi todo el noreste de su isla hermana, es el volcán surgido en medio de un mar de aguas volubles.

isla_de_lobos

Una navegación corta y ya estás en el pequeño dique desde el que verás la playa de la Concha al oeste, ahí mismo. Un sendero ancho invita a que te dirijas a la caldera, al norte. Asciende y contempla. Desde allí, en dirección a oeste el único sendero cumplido conduce a una construcción de época: el faro del Martiño. Párate y contempla. Sigue la vereda hasta el poblado, situado al margen de una lengua de agua que se despliega más bonita si cabe durante la pleamar y, de nuevo, dirígete al muelle de partida. Habrás caminado por el margen de un volcán único, sobre una fuerza monstruosa que surgió mucho después de que Fuerteventura y Lanzarote se separaran.

Debe su nombre a los lobos marinos, probablemente focas monje, exterminados durante la época de la conquista.

A la Isla de Lobos, los habitantes de Corralejo la llaman el Islote.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *